Cómo cortar las uñas a tu perro o gato sin que se estrese: guía paso a paso
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Para muchos perros y gatos, cortar las uñas es uno de los momentos más tensos del cuidado en casa. No es para menos: el chasquido del cortauñas tradicional, la sensación de que les sujetas la pata con fuerza y el miedo a hacerles daño si te pasas de largo generan un rechazo que muchas mascotas asocian con algo negativo. La buena noticia es que, con la técnica y la herramienta adecuadas, se puede convertir en un momento tranquilo.
Por qué se resisten al corte tradicional
El motivo más habitual no es el corte en sí, sino el ruido seco del cortauñas de tijera y la dificultad para ver con precisión dónde termina la parte viva de la uña (el "lecho"). Un solo corte mal calculado puede hacer que tu mascota asocie toda la experiencia con dolor, y a partir de ahí cada sesión cuesta más.
Antes de empezar
Elige un momento en el que tu mascota esté relajada — después de un paseo o de jugar, nunca justo después de algo estresante. Deja que huela la herramienta antes de usarla y, si es la primera vez, empieza solo con una o dos uñas por sesión en lugar de las cuatro patas completas.
Paso a paso
Sujeta la pata con suavidad, sin apretar. Localiza el lecho de la uña (la zona rosada, visible en uñas claras; en uñas oscuras hay que ir con más cuidado y limar en tramos cortos). Lima o corta poco a poco en lugar de intentar acortar de golpe. Premia con una golosina o caricias al terminar cada pata, para que asocie el proceso con algo positivo.
Por qué un cortauñas eléctrico con luz LED ayuda
Nuestro cortauñas eléctrico está pensado precisamente para reducir estos dos puntos de fricción: es silencioso (nada del chasquido que asusta a muchas mascotas) y su luz LED te ayuda a ver mejor el lecho de la uña, sobre todo en uñas oscuras donde a simple vista es difícil calcular hasta dónde limar. Sus dos velocidades permiten adaptarse tanto a uñas gruesas como a las más delicadas.
¿Con qué frecuencia hay que cortarlas?
Depende de cada animal y de cuánto desgaste natural tengan sus uñas caminando, pero como referencia general, si oyes las uñas "clicar" contra el suelo al caminar, es momento de revisarlas. Más vale repasar poco y a menudo (limando un poco cada 2-3 semanas) que hacer un corte grande y arriesgado de golpe.
Conclusión
Cortar las uñas no tiene por qué ser una lucha. Con paciencia, sesiones cortas y una herramienta silenciosa que te deje ver bien lo que haces, es cuestión de tiempo que tu mascota deje de tensarse en cuanto ve el cortauñas.